¿Recuerdas tu primer cumpleaños? ¿Qué hay de lo que comió en el desayuno de hace semanas? Para la mayoría, este tipo de eventos se borran rápidamente de la memoria y nunca se vuelven a recuperar. Ahora, se está realizando el primer estudio sobre porque sucede esto su en ratones y éste sugiere que el cerebro puede limpiar información antigua, que considera inútil, en el proceso de formación de nuevos recuerdos.

Borrando el pasado de manera científica

En su mayor parte, el cerebro deja de producir nuevas neuronas, este proceso es conocido como neurogénesis y ocurre poco después del nacimiento en los seres humanos, ratones y algunas otras especies, sin embargo, la neurogénesis continúa durante toda la vida en una región del cerebro que codifica la memoria y que es conocida como el giro dentado del hipocampo. En los seres humanos adultos, el giro dentado produce aproximadamente 700 nuevas neuronas cada día.

Los estudios en ratones han demostrado que la supresión de la neurogénesis puede perjudicar un tipo de aprendizaje llamado separación patrón, que nos permite distinguir entre dos circunstancias similares pero ligeramente diferentes.

Un ejemplo es recordar dónde estacionó el coche un día y volver a recordarlo al día siguiente cuando está aparcado en otro lugar, según explica René Hen un neurocientífico de la Universidad de Columbia que no participó en el nuevo estudio.

Aunque el papel preciso de la neurogénesis en la memoria sigue siendo controversial, más de una década de investigación ha demostrado que el aumento de la neurogénesis con el ejercicio y los antidepresivos como el Prozac puede aumentar la capacidad de los roedores de aprender nueva información acerca de los lugares y eventos. Hace unos años, sin embargo, el neurocientífico Paul Frankland del Hospital de Niños de Toronto, se dio cuenta de que algunos de los animales de su experimento en realidad lo hicieron peor en ciertas tareas de memoria cuando sus tasas de natalidad de neuronas se habían incrementado. En particular, sufrían un mal desempeño en las pruebas en las que ellos debían retener detalles sobre los eventos pasados.

El resultado fue “demasiado interesante como para ignorarlo” dice Frankland. Debido a que la neurogénesis se produce en ratones y  seres humanos recién nacidos pero luego se estrecha a un goteo lento en la edad adulta. Frankland y sus colegas se preguntaron si esa explosión de nuevas neuronas podría ayudar a explicar el fenómeno generalizado de la amnesia infantil, la incapacidad de los adultos para recordar eventos que ocurrieron antes de lo 2 a 4 años de edad. Algunos modelos teóricos sugieren que las nuevas neuronas desestabilizan recuerdos ya almacenados en el hipocampo al degradar la información allí, pero la idea nunca había sido explorada en animales vivos.

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Para probar la hipótesis, Frankland y su equipo compararon la estabilidad de los recuerdos en ratones adultos frente a ratones de 17 días de edad, que son el equivalente a los bebés humanos de menos de un año de edad.

Quitaron a los roedores de sus recintos habituales y los pusieron en una caja con un piso de metal dónde aleatoriamente daban pequeñas descargas a los animales. Después devolvieron a los ratones a sus jaulas habituales y  repitieron la misma acción 6 semanas más tarde. Los investigadores colocaron a los roedores en la caja, pero no volvieron a dar impulsos eléctricos. Durante la experimentación, los ratones adultos se quedaban parados cuando se les colocaba en el entorno en el que habían tenido la experiencia dolorosa, mientras que los ratones jóvenes se olvidaron de todo en un día. Los juveniles “pueden recordar durante 24 horas, pero luego se olvidan” dice Frankland.

Luego, el equipo analizó si las diferentes tasas de neurogénesis entre adultos y crías de ratones podría explicar el olvido los jóvenes roedores. El ejercicio puede aumentar la neurogénesis en los ratones en más del 50 por lo que los investigadores dieron a un grupo separado de ratones ruedas para que corriesen por las noches. También trataron a otro grupo separado de ratones con Prozac, que ayuda al nuevo nacimiento de las neuronas. El aumento de la neurogénesis en el 100 de los casos devuelve a los ratones adultos a un estado “infantiloide” pasando a ser del grupo del olvido en la prueba de choque y en otras tareas de memoria similares.

Es difícil de eliminar por completo el nacimiento de nuevas neuronas en ratones lactantes, pero si que se ha modificando genéticamente dividiendo las células madre neurales para autodestruirse. El equipo fue capaz de lograr una reducción del de la neurogénesis en los animales, dice Frankland, y descubrieron que con menos neurogénesis, los roedores jóvenes actuaron  como los ratones más adultos del experimento.

Los psicólogos han considerado durante mucho tiempo el proceso del olvido como la clave para una mente sana, pero los neurocientíficos no han prestado mucha atención a ello en el pasado, dice Frankland. “Si usted abraza la idea de que el olvido es saludable entonces tiene sentido que la neurogénesis pueda contribuir a la tala de los viejos recuerdos”.

“Uno tiene que ser un poco prudente sobre la extrapolación de los nuevos hallazgos ya que en la gente no tenemos una forma de medir la neurogénesis en el cerebro” El olvido también puede ser un aspecto negativo de la neurogénesis adulta, porque los nuevos recuerdos se borran como si fuesen viejos recuerdos, señala el neurocientífico Jonas Frisén del Instituto Karolinska de Estocolmo. “Esta es una emocionante nueva visión.”

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VíaSciencie Mag
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Pablo López es Graphic Design & Social Media y WordPress Senior en ClickOnline360 . Técnico en transporte sanitario, Máster en marketing digital y estudiante de egiptología ha realizado trabajos para los escritores y editoriales más importantes del país. Director, presentador, editor de sonido y diseñador web es el creador e impulsor del programa.

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