El ingenio humano llegó a cotas de perfección con la construcción de una serie de estructuras que reflejaban grandiosidad, perfección y belleza. Hoy día todavía es un misterio como se construyeron algunas de estas maravillas .

Detrás de éstas maravillas ,hay muchas historias y leyendas, en un tiempo donde el hombre desafió los límites y se superó así mismo.

¿Quiénes fueron capaces de elaborar semejantes obras?, ¿Por qué lo hicieron?.¿Para qué?. A continuación, trataremos de buscar respuestas a algunas de estas preguntas.

Cierto es, que la lista peca de ser claramente una reafirmación del mundo griego, pues en la lista se obvian muchas otras maravillas de otros lugares del mundo antiguo. Pero no por ello dejaban de ser unas construcciones dignas de ser vistas al menos una vez en la vida mientras estuvieron en pie pues sólo las pirámides han resistido el paso del tiempo .

Se tiene una primera referencia en la «Historia» del griego Herodoto (siglo V a.C.).

El poeta griego Calímaco de Cirene (310 a.C.-240 a.C.) es el autor de «La Colección de Las Maravillas del mundo», aunque desgraciadamente este libro se destruyó en el incendio de la Biblioteca de Alejandría, donde se conservaba, y sólo nos queda constancia del título.

Filón de Bizancio (siglo III a.C.), ingeniero de Alejandría y viajero incansable, al que se atribuye la invención del reloj de agua o clepsidra, fue el primero que decidió poner en una lista las principales siete maravillas que había visto en sus viajes. Eligió siete, porque siete es el número perfecto para los helenos y las situó en la cuenca mediterránea, el mundo entonces conocido. Filón reflejó sus impresiones en una obra cuyo título latino es «De septem orbis miraculis» de la que sólo nos quedan algunos fragmentos.

El poeta griego Antípatro de Sidón (siglo II a.C.) alaba las siete maravillas en un poema en el que figuraba la Puerta de Istar, en las murallas de Babilonia, en lugar del faro de Alejandría.

El primero que dio una lista completa de las Siete Maravillas del Mundo tal cual las conocemos en la actualidad fue el poeta griego Antipater, natural de Sidón, unos cien años después de la muerte de Calímaco. En un breve poema de apenas unas ocho líneas, el poeta se admira de las gigantescas obras del hombre. Cita en ese entonces a las seis que él considera únicas y maravillosas: los Jardines colgantes de Babilonia; la Estatua de Zeus o Júpiter Olímpico en Olimpia; el Mausoleo de Halicarnaso; la Pirámides de Egipto; el Coloso de Rodas y el Templo de Diana en Éfeso.

Más adelante, en algún momento del siglo I a. C., alguien retocó el listado y le agregó el Faro de Alejandría, y de esta forma se completaron las siete maravillas que se inmortalizaron y se conocen en la actualidad. Posteriormente numerosos escritores, historiadores y bibliotecarios intentaron sumarle otros fabulosos monumentos a la lista, pero ésta consiguió mantenerse indemne en su número de siete.

Tanto Calímaco como posteriormente Antípater habían usado la palabra griega Theamata (cosa que debe ser vista) para denominarlas, término que los copistas de la Edad Media aparentemente transformaron en thaumata (maravilla), dando origen sin quererlo a uno de los mitos más persistentes de la historia.

El artista holandés Maerten van Heemskerck (1498-1574) fue quién fijó la lista definitiva tal como la conocemos hoy en día, al publicar una serie de dibujos titulados Las siete maravillas del Mundo Antiguo.

Desde entonces la celebridad de estas obras magníficas jamás dejó de crecer hasta pasar a convertirse en leyenda.

A partir de esta fama que se difundió masivamente a lo largo de todas las épocas, comenzó a surgir la curiosidad, la inquietud por conocer detalles de las maravillas, su ubicación geográfica, su estado actual de conservación, su orígen… La lista definitiva quedó conformada según el siguiente detalle:

  1. La Gran Pirámide de Guiza. Terminada alrededor del año 2570 a. C., fue construida para el faraón Keops. Ubicada en Guiza, Egipto, es la única de las siete maravillas del mundo antiguo que aún se puede contemplar.
  2. Los Jardines Colgantes de Babilonia. Construidos durante los años605 a. C.562 a. C. Ubicados en la ciudad de Babilonia, actual Irak. Perduraron hasta no más allá de 126 a. C., cuando la ciudad fue destruida definitivamente por los persas.
  3. El Templo de Artemisa en Éfeso (actual Turquía). También conocido como Artemision, fue construido hacia 550 a. C. y destruido por un incendio intencionado en 356 a. C., Alejandro Magno ordenó su reconstrucción, culminada tras su muerte en el año 323 a. C. Este nuevo templo, que debe ser considerado como el incluido dentro de la lista de las maravillas, fue destruido a su vez por los godos durante un saqueo en el año 262.
  4. La Estatua de Zeus en Olimpia. Esculpida hacia 430 a. C. por Fidias. Ubicada en el interior del templo dedicado al propio Zeus en Olimpia, Grecia, desapareció entre 393, año en que el emperador Teodosio el Grande prohibió el culto pagano, y 426, en que Teodosio II ordenó la demolición de los monumentos de Olimpia.
  5. El Mausoleo de Halicarnaso. Construido hacia 353 a. C. y situado en la ciudad griega de Halicarnaso, actual Bodrum (Turquía).
  6. El Coloso de Rodas. Construido entre 294 a. C. y 282 a. C. Ubicado a la entrada del puerto de la ciudad de Rodas en la isla de Rodas, Grecia, fue derribado por un terremoto en el año 223 a. C., por lo que fue la más efímera de las maravillas.
  7. El Faro de Alejandría. Construido entre 285 a. C. y 247 a. C. en la isla de Pharos, en Alejandría (Egipto), para guiar a los navíos que se dirigían al puerto de la ciudad. Al igual que la tumba de Mausolo dio nombre genérico a todos los grandes monumentos funerarios que la siguieron, la torre de Faros (Pharos) hizo lo propio con las torres de señales para la navegación. El Faro perduró hasta que los terremotos de 1303 y 1323 lo redujeron a escombros; en el año 1480, sus restos fueron reutilizados en la construcción de una fortaleza cerca.

El número 7

También es curioso como el número siete, dentro de la lista de las maravillas, se mantuvo invariable a lo largo de la historia, hay que tener encuentra que quizás la explicación la podemos encontrar en que el siete es un número muy recurrente en la cultura.

Son siete los días de la semana, siete los colores del arco iris y siete los pecados capitales.

El origen de esta popularidad está en la observación del cielo por los antiguos astrónomos. La inmensa mayoría de las estrellas no cambiaban de posición las unas respecto a las otras durante el año.

Sin embargo, observaron siete cuerpos celestes que sí lo hacían. El Sol y la Luna, los dos primeros, evidentemente formaban parte de ellos. Los otros cinco eran los planetas que pueden verse a simple vista, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, y que los pueblos antiguos consideraban estrellas móviles.

Además de lo ya comentado, el número 7 era la perfección para los griegos, su canon de belleza era la proporción de un cuerpo debía medir 7 cabezas.

 

El Mausoleo de Halicarnaso

Sin duda se trata de una de las siete maravillas más desconocidas a priori, pero no por ello la menos importante e impresionante, con unas historias y leyendas tras esta construcción, dignas de ser contadas para evitar su olvido.

La tradición nos cuenta que la estructura fue una tumba para albergar los restos de un reyezuelo, Sátrapa de Caria , construida entre el 353 y el 350 a c , en la capital de la satrapía persa de Caria: Halicarnaso, actualmente Bodrum , Turquía .

El Mausoleo de Halicarnaso fue y es como un símbolo de amor eterno y devoción, ejecutado por la esposa y hermana del Sátrapa Mausolo, la reina Artemisia II,  pero cómo veremos quizás fue el própio Mausolo quién inició la construcción.

Historia de Caria

Para entender y aproximarnos más a  quiénes eran este pueblo,  capaz de levantar una de las  siete maravillas del mundo antiguo y alumbrar de tal manera los corazones de quien lo contemplaba que el recuerdo de su belleza , su increíble técnica que fue necesitada para realizarla, hemos de entender quienes eran los Carios.

Caria y los carios son nombrados por primera vez en textos cuneiformes de los viejos imperios asirio e hitita entre los años 1800 a. C. y 1200 a. C. El país era llamado Karkissa

Después de cuatro siglos en los que sólo se los menciona una vez, el primero en volver a nombrar a los carios es el legendario poeta griego Homero, quien nos cuenta que los carios vivían en Mileto y a lo largo del río Meandro y que enn la guerra de Troya lucharon junto a los troyanos.

Caria es como Grecia, un país de montañas y valles, pobre en agricultura y otros recursos, un país subdesarrollado en comparación con Egipto y Babilonia. Las cimas de las colinas se fortificaban y había varios pueblos en los valles, pero apenas existían ciudades. Debido a su dispar territorio, los carios estaban divididos. Cuando aprendieron a leer y escribir, cada pueblo usaba su propia versión del alfabeto fenicio.

En cambio, lo que unía a los carios era su religión. Uno de sus centros rituales era Milasa, donde veneraban al dios supremo, llamado «el Zeus cario» por Heródoto. En contra de su homónimo griego, este Zeus era guerrero. Una de las diosas carias era Hecate, quien era responsable de los cruces de caminos y ganó notoriedad en Grecia como fuente de brujería. Heródoto la llama Atena y nos cuenta que a sus sacerdotisas, de la tribu de los pedaseos, les salía la barba cuando tenía que ocurrir un desastre.

Los Carios , fueron grandes guerreros, Heródoto escribiera que los griegos estaban en deuda con los carios por tres inventos militares: hacer los escudos con asas, poner ardides en los escudos y colocar crestas en los cascos. Por este último invento los griegos llamaban a los carios “gallos”.

Ante la pobreza de sus tierras , se convirtieron en grandes mercenarios, Los carios eran más conocidos por haber servido a faraones egipcios. Nuestra fuente principal en este tema es Heródoto, quien nos dice que el primero en emplear a estos hombres fue Psamético I (664-610 a. C.), probablemente en los inicios de su reinado. Algunas evidencias circunstanciales apoyan las palabras de Heródoto, porque los arqueólogos han descubierto algunos asentamientos en la parte oeste del delta del Nilo que fueron fundados por gente procedente del Egeo. Estos asentamientos pueden ser fechados del siglo VII a. C.

Los carios permanecieron activos en el servicio al monarca egipcio. Es conocido que lucharon contra los nubios (actualmente Sudán) hacia el 593 a. C., al servicio de Psamético II. En su retorno, visitaron Assuan y dejaron inscripciones. Posteriormente jugaron un rol importante en el golpe de Estado protagonizado por Amasis en el 570 a. C., quien dio a los carios una nueva base cerca de la capital egipcia Menfis.

Es importante destacar ésta relación con los Egipcios, pues es clave para entender algunas cosas de la obra del mausoleo, de Artemisa II y su marido y hermano Mausolo, como veremos después.

Ante la pujanza del imperio Aqueménida, Caria siempre supo ser consciente del régimen de fuerzas y unirse a un bando u otro, ( en este caso el persa) para no ser destruidos .

Tras años de Satrapas persas en el poder, surgió una dinastía Caria, la llamada Hecatómnida

 La Dinastía Hecatómnida

En la primera mitad del siglo IV a. C. ganó más independencia cuando fue regida por sátrapas carios, los Hecatómnidos. Una buena muestra de esa independencia es la acuñación de moneda , por eso se acepta el título de Rey en muchas fuentes para los regentes de esta dinastía. La Dinastía Hecatómnida debe su nombre a su primer miembro, Hecatomno de Milasa, quien no era sólo sátrapa de Caria, sino que también controlaba Mileto. Parece que lo fascinaba la cultura griega, pero fue siempre fiel a su señor persa, aunque desde el punto de vista religioso se mantuvo totalmente cario.

Fue sucedido por su hijo mayor Mausolo. Cuando se convirtió en sátrapa, el Imperio persa estaba en franco declive, pero se mantuvo leal. Mausolo tuvo que luchar junto con Autofradates de Lidia contra el sátrapa rebelde Ariobarzanes de la Frigia Heslespóntica en defensa del rey (365 a. C.), pero casi inmediatamente después participó en la llamada “Revuelta de los Sátrapas“. Se trató de una serie de rebeliones que nunca llegaron a amenazar seriamente la estabilidad del imperio. En uno u otro momento, aparte de Ariobarzanes y Mausolo, Datames de Capadocia, Orontes I de Armenia y el mismo Autofradates se unieron a la rebelión, recibiendo incluso apoyo de los faraones Nectanebo I, Teos y Nectanebo II. Poco después del 360 a. C., el orden fue restablecido y cuando Artajerjes III sucedió a su padre en la primavera del 358 a. C., nada tenía que temer ya de los sátrapas. Escogió ignorar el comportamiento de Mausolo, que había pasado inteligentemente de ser de los últimos en unirse a la rebelión (conquistando parte de Lidia, Jonia e islas vecinas) a los primeros en cambiar de nuevo de bando, traicionando a sus aliados (por lo cual fue recompensado con la anexión de parte de Licia). Y a pesar de que Mausolo tuvo que aceptar la presencia de una guarnición persa en Halicarnaso, actuó más o menos como gobernador independiente, razón por la cual se lo llama rey en algunas fuentes.

En el 357 a. C. apoyó a los aliados rebeldes contra Atenas. Algunos de ellos, Chíos, Cos, Rodas y Bizancio pasaron a estar bajo control directo de Mausolo. El resultado es que Mausolo era sátrapa de Caria, pero también un gobernante independiente que controlaba algunas ciudades griegas e islas.

Mausolo trasladó la capital a Halicarnaso entre el 370 a. C. y el 365 a. C. La ciudad fue fortificada con muros modernos y recibió muchos nuevos habitantes.

Mausolo falleció en el 353 a. C. y fue sucedido por su esposa (y hermana) Artemisia, quien fue capaz de asegurar la autonomía de Caria en los dos años que duró su gobierno. Artemisia es más conocida por haber hecho decorar el monumento sepulcral que su marido se había hecho edificar en vida, y que fue reconocido como una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

Tras su breve reinado, fue sucedida por su hermano Hidrieo, del que nos ha quedado poca información. Apoyó al rey Artajerjes III enviando un ejército a la reconquista de Chipre, que se había rebelado. Falleció en el 344 a. C., dejando la satrapía en manos de su esposa (y hermana) Ada. Repitiendo de esta manera lo que sus hemranos mayores habían realizado.

Esto provocó una especie de guerra civil, ya que al hijo menor de Hecatomno, que curiosamente fue posiblemente el hijo que Hecatomno envió a Grecia, posibilitando de esta manera una visión más Griega y por qué no decirlo, más machista sobre el mundo y tomándose como una ofensa e infravalorando a las mujeres.Pixodaro, no le gustó el arreglo, pareciéndole una ofensa. Pixodaro se hizo con el control de la capital en el 340 a. C., convirtiéndose en nuevo sátrapa.

A la muerte de Pixodaro en el 334 a. C., su yerno Orontobates, un noble persa, se hizo con el gobierno de la satrapía. Pero por esas fechas Alejandro Magno inició la conquista de Asia Menor. Al llegar a Caria, Ada ofreció una alianza a Alejandro que el macedonio aceptó, permitiéndole recuperar la satrapía primero y la capital después. Parece que Ada falleció en el 326 a. C., y con ella desaparecía finalmente la dinastía.

Mausolo Y Artemísa , un amor inmortal.

Mausolo fue un Sátrapa o rey, muy querido por su pueblo como hemos comentado , gran guerrero y constructor, enriqueció a Caria de una manera notable .

Tanto amaba su bella hermana y esposa Artemisia II a su rey, que en oportunidad de su muerte decidió que debería construirse un sepulcro que estuviera a la altura de su amado, y de inmediato se puso manos a la obra.

La historia de la reina enamorada del rey Mausolo, proviene de una tradición contada por el historiador Plinio el viejo, que afirmaba haberla leído en un libro escrito por dos testigos presenciales de los hechos, nada menos que dos de los arquitectos griegos que participaron de la construcción del impresionante monumento. Plinio contó que poco después de la muerte del rey de Caria, arribó a Atenas una comitiva enviada por la reina Artemisia II, con el objeto de contratar a un equipo de trabajo que hiciera realidad su sueño de inmortalizar a su amado muerto.

El equipo contratado llegó a la ciudad de Halicarnaso al poco tiempo, y estuvo conformado por los arquitectos Pytheos y Satyros aquellos que habrían escrito el libro leído por Plinio, y los escultores Scopas, Briaxis, Leocares y Tymoteo.

La reina controló personalmente la marcha de las obras del impresionante sepulcro para su amado, que se extendieron a lo largo de tres años, pero no pudo contemplarla terminada ya que falleció muy poco tiempo antes de su conclusión.

Plinio el viejo destaca que a pesar de la muerte de la impulsora del proyecto,los arquitectos y escultores, continuaron trabajando en él, ya que creyeron que ello redundaría en su propia gloria. De todos modos, el objeto fue cumplido,  que la figura del monarca, fuera recordado como el rey más amado de la historia.

Hasta ahora hemos relatado la versión más clásica del El Mausoleo de Halicarnaso, es que fue un monumento fruto del Amor de Artemisia a su amado, pero la explicación podría ser más bien de índole político: Mausolo pretendía crear un imperio cario que englobase tanto a los griegos como al resto de pueblos , y su tumba fue en realidad un símbolo de este deseo de unidad , al combinar elementos de las tradiciones arquitectónicas griega, licia y egipcia.

Por lo tanto, estamos hablando de un monumento que engloba unos ideales de unidad que levaría acabo años después Alejandro Magno.

Artemisia II

Sin duda se trata de uno de los personajes más apasionantes y desconocidos de su época, merece un apartado especial y que nos detengamos en explicar aquello que conocemos de ella e intentar intuir de lo que no poseemos información. A la muerte de su hermano y rey Mausolo, gobernó en solitario durante el año el 353 a. C. hasta el 351 a. C. Mujer culta, poseía amplios conocimientos sobre botánica , medicina y estrategia militar.

Durante su reinado, Rodas, creyendo que el gobierno de una mujer les ofrecía excelentes oportunidades para librarse de su dominio, atacó la capital, Halicarnaso. Enterada de los preparativos de ataque, Artemisia ordenó a los ciudadanos que fingieran rendirse. Desde su palacio real pudo ver cómo el enemigo incurría en un grave error táctico al desembarcar por el puerto del este, desde el cual no se veía lo que ocurría en el del oeste. Cuando llegaron los rodios y comenzaron a saquear la plaza del mercado, la flota caria apareció por un canal artificial conectado con el puerto oculto a la vista y se apoderaron de los navíos rodios vacíos. Al mismo tiempo, soldados ocultos en las murallas abatían a los saqueadores.

Artemisia coronó entonces con laurel los barcos capturados, significando la victoria, y con sus propio ejército  a bordo, dirigió los barcos rodios de regreso a la isla de Rodas. Antes de que la estratagema pudiera ser descubierta, las naves habían entrado en el puerto. Los líderes enemigos fueron ejecutados, y Artemisia erigió un monumento en Rodas para conmemorar la conquista.


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A Artemisia, quizás se le recuerda más  por el extraordinario dolor que provocó en ella la muerte de su marido. Se dice que mezclaba las cenizas de éste en sus bebidas diarias, y que se fue apagando gradualmente de duelo hasta su muerte. Estas prácticas no fueron exclusivas de la Sátrapa Caria, si no que Los masagetas,por ejemplo,muriendo el hombre o la mujer, les sacaban toda la sangre de las venas, y juntos aquel día todos los parientes, bebían la sangre, y después enterraban al muerto.

Los caspios,  acabando de morir el difunto, le echaban en el fuego, y cogían las cenizas de los huesos, se las bebían después poco a poco en el vino, de manera que las entrañas de los vivos eran las sepulturas de los muertos.

Descripción del Mausoleo de Halicarnaso.

El Mausoleo de Halicarnaso tenía una planta cuadrangular, con los lados que daban al este y oeste ligeramente más alargados que los otros dos.Descansaba sobre un enorme podio de 38×32 metros, de ladrillos revestida con placas de mármol, sobre la que asentaron 117 columnas de estilo jónico en doble hilera, que sostenían el techo de forma de pirámide escalonada.

Las columnas jónicas eran más elaboradas que las columnas dóricas, ambas empleadas en la construcción de templos y palacios en aquella época. Las columnas de estilo Jónico tenían base y capitel con elaboradas volutas. Si bien la estructura general del Mausoleo corresponde en líneas generales al estilo griego, algunos detalles tienen notoria influencia de los estilos constructivos persas, sobre todo en la base y el techo.

En la ornamentación de la tumba, tanto en el esculpido de relieves como en la confección de estatuas, trabajaron los mejores escultores del mundo griego de la época: Briaxis, Timoteo, Leucastes y el famoso Escopas de Paros, dejaron su huella en la magnífica obra, confeccionando, además de los relieves, más de 400 estatuas para ser incluidas en la edificación; muchos de los relieves tienen como tema a las Amazonas.

De este último escultor, pocas obras quedan en pie, aunque numerosas copias de estatuas realizadas durante la dominación de Roma, permiten establecer que tal vez se tratase del mejor exponente de la escultura griega. En la cúspide del techo piramidal, se colocó una estatua de una cuádriga (carro de combate tirado por cuatro caballos), de lo que sobreviven en museos algunos caballos.y las Estatuas del Sátrapa Mausolo y su Esposa.

La edificación completa DEL Mausoleo de Halicarnaso llegaba a los impresionantes 50 metros de altura.

Como hemos dicho, Alejandro Magno ya había destruido gran parte del Mausoleo, en venganza por el apoyo del Rey Mausolo al rey Persa. Pero fue un gran terremoto en el 1100 que terminó por destruir el Mausoleo de Halicarnaso por completo.

Seguidamente, a principios del siglo XV, los caballeros medievales de la Orden de San Juan, utilizaron las piedras de sus restos para construir una fortaleza amurallada con el fin de defenderse de los ejércitos turcos. Una crónica de la Edad Media dice que cuando esto sucedió, se encontraron en el interior los sarcófagos de los dos enamorados.

Prácticamente nada de este maravilloso monumento construido en tributo al amor llegó a nuestros días. Las ruinas del mausoleo fueron exploradas en el año 1857 por el arqueólogo Newton, quien llegó a descubrir algunos restos de los frisos, que formaban parte de una zona de esculturas en la base y alguna estatua.

Estos restos, aún reconocibles, se encuentran en la actualidad en el Museo Británico de la ciudad de Londres, donde es posible apreciar algunas secciones del friso del sepulcro y parte de la estatua de mármol atribuido al amado e inmortalizado Rey Mausolo, en cuya memoria se denomina actualmente Mausoleo a este tipo de construcción.

  

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Si queréis escuchar la sección Más Allá de la Historia del programa Los Misterios nos miran dónde hablamos de este Mausoleo y algunas curiosidades de las siete maravillas del mundo antiguo lo podéis hacer a través del siguiente reproductor o también del enlace que les facilitamos debajo:

 

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